Las fake news como bien dice la palabra, se trata de falsas noticias que se extienden a rápida velocidad y que cada vez son más comunes en nuestro día a día por la rápida propagación.
Debido a este fenómeno como bien dice Marc Amorós Garcia (2018) vivimos en una sociedad con mala salud informativa, condenada a la ceguera. Si llegamos al punto de no confiar en las noticias y solo creer en aquello que reafirma nuestro pensamiento, nos volveremos ciegos y sordos a todas las noticias contrarias a nuestras opiniones y no estaremos dispuestos a que la información nos quite la razón y, es por ello, que nos adentraremos en una sociedad desinformada.
Nos encontramos en una época en que es muy fácil acceder a la información, por lo tanto, también debería ser muy fácil contrastarla, buscando diferentes versiones en los diferentes medios de comunicación. Pero esto no es realmente cierto, ya que vivimos en una sociedad inundada de noticias, con informaciones constantes, y en esta sociedad de la información es muy difícil saber diferenciar la información falsa de la verdadera.
Como afirma Amorós (2018), el motivo por el cual actualmente se propagan tan rápido estas informaciones falsas, es porque la mayoría nos las creemos y porque nos gustan. Es por todo esto, que las personas que crean estas fake news son conscientes en todo momento de lo que genera morbo y lo que le gusta a la sociedad ver y oír, y se aprovechan de todo esto para generar un mayor consumismo de estas.
Por otro lado, nos encontramos que las fake news nos las creemos más o nos las creemos menos en función del lugar donde se encuentra la información, es decir, si la noticia se encuentra en una red social como Facebook esta se convierte en una noticia menos creíble. Como señala Fernández-Garcia (2017), en un estudio reciente de BuzzFeed e Ipsos Public Affairs, más de la mitad de los encuestados, afirmaron creer un poco o nada en las noticias que encuentra y lee por esta red social. Por lo tanto, la gente confía o no en una noticia dependiendo de donde la encuentre. Pese a que esto tiene su parte de razón, no debería ser ciertamente así, ya que en la mayoría de los medios encontramos noticias falsas.
Realmente, las fake news son muy fáciles de crear, solamente necesitas un tema atractivo, como hemos dicho anteriormente, que genere morbo entre los ciudadanos, una fotografía creíble, un titular impactante y un poco de texto para darle un aspecto de noticia. Simplemente con estos cuatro puntos, ya puedes crear la noticia que quieras, que se propague a una rápida velocidad y que buena parte de la sociedad se la crea.
Podemos concluir que distinguir entre una noticia falsa y una de verdadera no es tan sencillo, nos tenemos que cuestionar todas las informaciones que nos pasan por delante y no juzgarla por si va de la mano de nuestra opinión o por lo contrario discrepa con esta, incluso deberíamos contrastar aquellas que provienen de una fuente “fiable”. Por todo esto, las fake news se convierte en un reto para la sociedad.
Referencias
Amorós Garcia, M. (2018). Fake News: La verdad de las noticias falsas. Barcelona: Plataforma editorial.
Considero que esta fuente es fiable, ya que se trata de un libro escrito por un periodista y hace una crítica de su ámbito por lo que es consciente de todo lo que pasa con las noticias y las fake news.
Fernández-Garcia, N. (2017). Fake news: una oportunidad para la alfabetización mediática. Nueva Sociedad Nº 269.
Creo que esta fuente es fiable porque se trata de un artículo en el cual aparecen datos y estudios sobre las noticias falsas, cosa que le da veracidad al texto.
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